La historia del caso Manning es ampliamente conocida. Manning era un joven soldado norteamericano
que filtró diversa documentación secreta del ejército
estadounidense a la web
Wikileaks.org. La primera filtración, el vídeo titulado
“
Collateral murder” sobre un ataque aéreo en Bagdad del ejército
contra civiles, tuvo un gran impacto en la opinión pública. Posteriormente, salieron a la luz otras informaciones igualmente polémicas como diversos registros militares de la guerra de Afganistán e
Irak y cables diplomáticos de las embajadas norteamericanas que
dieron lugar al escándalo “
Cablegate”. Como consecuencia de estas filtraciones, Manning fue detenido (en mayo de 2010), juzgado
y condenado (en 2013) a 35 años de prisión así como expulsado del
Ejército con deshonor.
Días antes de hacerse público el fallo del juzgado militar que
lo condenó, falleció en París el abogado francés Jacques Vergès.
La relación entre Manning y Vergès es remota, si no inexistente.
Pero el proceso judicial del soldado tiene, bajo mi punto de vista,
una íntima relación con la teoría de defensa penal “de ruptura”
sobre la que escribió Vergès en 1968 en su libro “
De la stratègie
judiciarie” (las referencias a este libro se harán a la
edición castellana) y creo que tiene interés hablar sobre la misma.